La Policía del Valle del Támesis informó que el príncipe Andrés Mountbatten-Windsor fue puesto en libertad “bajo investigación” tras permanecer aproximadamente 11 horas detenido por sus presuntos vínculos con el fallecido empresario y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.
El hermano menor del rey Carlos III, quien celebró su cumpleaños número 66, fue arrestado e interrogado por detectives de la Policía de Thames Valley, que investiga acusaciones sobre la presunta entrega de documentos a Epstein durante su etapa como representante comercial del Reino Unido.
La detención del miembro de la realeza británica, octavo en la línea de sucesión al trono, no tiene precedentes en la historia moderna del Reino Unido.
“Este jueves hemos arrestado a un hombre de Norfolk en su sesentena por sospechas de irregularidades. El hombre ha sido ahora puesto en libertad mientras avanza la investigación”, indicó la policía en un comunicado.
Según reportes de la BBC, el príncipe abandonó la comisaría de Aylsham en la parte trasera de un vehículo, mientras continúan las pesquisas.
El monarca británico expresó su postura ante el caso:
“La ley debe seguir su curso”, afirmó Carlos III, al reiterar que la familia real brindará “apoyo y cooperación plenos y sinceros” a las autoridades.
Investigación por conducta indebida
El duque de York, hijo de la fallecida reina Isabel II, siempre ha negado cualquier irregularidad relacionada con Epstein, aunque ha reconocido que lamenta su amistad con él.
Documentos divulgados por el gobierno de Estados Unidos sugieren que el príncipe habría enviado informes sobre Vietnam, Singapur y otros destinos visitados en viajes oficiales en 2010, cuando fungía como representante especial para Comercio e Inversión, cargo al que renunció en 2011 tras revelarse su cercanía con Epstein.
El subjefe de la Policía de Thames Valley, Oliver Wright, confirmó:
“Tras una evaluación exhaustiva, hemos abierto una investigación por conducta indebida en el ejercicio de un cargo público”.
La detención representa un nuevo golpe para Andrés de Inglaterra, quien renunció a sus funciones oficiales en 2019 debido al escándalo Epstein y posteriormente fue despojado de títulos y honores por su hermano mayor.
Registros y nuevas acusaciones
Mientras permanecía bajo custodia, agentes realizaron registros en Wood Farm, dentro de la finca de Sandringham, así como en propiedades vinculadas al príncipe en Windsor.
Las autoridades recalcaron que ser detenido no implica culpabilidad, sino la existencia de sospechas razonables mientras continúa la investigación.
En 2022, el príncipe alcanzó un acuerdo extrajudicial en Estados Unidos tras una demanda civil presentada por Virginia Giuffre, quien lo acusó de abuso sexual cuando era adolescente; sin embargo, la actual investigación no está relacionada con ese caso.
La familia de Giuffre reaccionó afirmando que:
“Nadie está por encima de la ley, ni siquiera la realeza”.
Además, el grupo activista antimonárquico Republic lo denunció por su presunta implicación en el traslado de una mujer al Reino Unido con fines sexuales en 2010, acusación que la policía también evalúa.
Reacciones internacionales
Antes de su liberación, el expresidente de Estados Unidos Donald Trump calificó la detención como:
“Muy triste y vergonzosa para la familia real”, declaró a periodistas a bordo del Air Force One.
Las investigaciones continúan y podrían derivar en un proceso judicial, ya que el delito de conducta indebida en un cargo público puede conllevar cadena perpetua y debe ser juzgado por un Tribunal de la Corona.






