El presidente Donald Trump anunció este viernes que promulgará de inmediato un arancel global del 10 % amparado en la Sección 122 de la legislación comercial, luego del histórico fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que declaró ilegales sus aranceles previos.
Desde la Casa Blanca, el mandatario adelantó que apelará a métodos alternativos para imponer tarifas comerciales, con el objetivo de compensar los ingresos que dejarían de generarse tras la prohibición judicial. “Se utilizarán otras alternativas para reemplazar las que el tribunal rechazó incorrectamente. Tenemos alternativas”, afirmó ante la prensa.
Trump calificó la resolución del máximo tribunal como “profundamente decepcionante” y aseguró que algunos magistrados que votaron en contra de su política comercial representan “una vergüenza para la nación”.
Durante su primer mandato, el republicano designó a los jueces conservadores Amy Coney Barrett y Neil Gorsuch, quienes se sumaron al presidente del tribunal, John Roberts, y a los tres jueces liberales que conformaron la mayoría que invalidó los aranceles.
El mandatario defendió que la decisión judicial “clarifica y fortalece” la capacidad presidencial para regular el comercio internacional, pese a que limitó sus poderes de emergencia para imponer tarifas.
Asimismo, el presidente agradeció públicamente a los magistrados Clarence Thomas, Samuel Alito y Brett Kavanaugh, quienes votaron en disidencia y defendieron la constitucionalidad de los aranceles.
Trump subrayó que las nuevas vías legales para imponer aranceles ya fueron avaladas indirectamente por el fallo, por lo que tomará “una dirección diferente, probablemente la que debería haber tomado al principio”, al considerar que estas herramientas serían “aún más contundentes”.
Entre las alternativas, mencionó la Ley de Comercio de 1974 y la Ley de Expansión Comercial de 1962, mecanismos que permitirían imponer tarifas tras investigaciones formales, aunque advirtió que estos procesos podrían ser más largos antes de su aplicación definitiva.







