El Servicio Federal de Seguridad de Rusia ha abierto un caso penal contra Pável Durov, fundador de Telegram, por presunta “colaboración con el terrorismo”. El gobierno ruso acusa a la plataforma de no eliminar más de 154 000 canales, incluidos miles vinculados a grupos opositores.
La medida marca un nuevo capítulo en la tensión entre el Estado ruso y las grandes tecnológicas, en un contexto donde las autoridades exigen mayor control sobre el contenido en redes sociales y servicios de mensajería. Telegram ha sido una herramienta clave para la disidencia y la movilización social en varias regiones de Rusia, lo que convierte la investigación en un tema de impacto global.
Caso penal en Rusia contra el fundador de Telegram por “colaboración con terrorismo”
La ofensiva del Kremlin contra la plataforma reaviva el debate global sobre control estatal y libertad digital.
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