Los gobiernos de Puebla y Tlaxcala, junto con mandos de las Fuerzas Armadas y autoridades federales, sostuvieron una Mesa de Inteligencia Interestatal para reforzar la estrategia coordinada de seguridad en la franja limítrofe entre ambas entidades.
La reunión se realizó en el marco de la Estrategia Nacional de Seguridad del Gobierno de México encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, con el objetivo de fortalecer acciones de prevención del delito, inteligencia operativa y reacción ante hechos delictivos.
Coordinación para blindar la zona Puebla–Tlaxcala
La mesa fue encabezada por la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, y el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, quienes ratificaron la coordinación institucional entre autoridades civiles, militares y de seguridad.
Durante la sesión se acordó fortalecer los mecanismos de colaboración estratégica para garantizar condiciones de seguridad, legalidad y estabilidad en la región, especialmente en zonas fronterizas entre ambas entidades.
Las autoridades señalaron que la cooperación interestatal permite mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo y reforzar la presencia operativa en puntos estratégicos.
Caso Karina N. y Alexandro N.: colaboración entre estados
En relación con el caso de Karina N. y Alexandro N., los gobiernos estatales reiteraron su colaboración plena, con apego al debido proceso y en coordinación con las instancias ministeriales correspondientes.
Ambas administraciones destacaron el compromiso compartido de aportar información para esclarecer los hechos y garantizar que los responsables enfrenten la justicia.
Participación de autoridades federales y mandos de seguridad
En la mesa de trabajo participaron mandos de seguridad nacional, representantes del Ejército, Guardia Nacional, Secretaría de Marina y del Centro Nacional de Inteligencia, así como funcionarios estatales de Puebla y Tlaxcala encargados de gobernación, seguridad pública y procuración de justicia.
El encuentro consolida los mecanismos de cooperación entre gobiernos estatales y federales para fortalecer la seguridad regional mediante acciones coordinadas de inteligencia y vigilancia.







