En una jornada considerada como la más importante de las últimas dos décadas, el gobierno encabezado por el gobernador Alejandro Armenta Mier plantó 2 mil 200 especies arbóreas en el Centro Integral de Servicios Puebla (CIS) y el Parque Ecológico de Puebla, con el objetivo de fortalecer el bosque urbano y mejorar las condiciones ambientales de la capital.
Las especies sembradas tienen entre tres y cuatro años de edad, lo que incrementa sus probabilidades de supervivencia y su impacto ecológico a corto y mediano plazo.
Captación de CO₂ y beneficios ambientales
La ingeniera ambiental Gema García Sánchez destacó que cada árbol puede captar hasta 18 kilogramos de dióxido de carbono al año.
Explicó que los 10 mil árboles que conformarán el bosque urbano permitirán capturar aproximadamente 73 toneladas de CO₂ anuales. Debido a su crecimiento, la captación aumentará a 464 toneladas al cuarto año y alcanzará hasta mil 300 toneladas en una década.
Además, los árboles —que pueden alcanzar hasta cuatro metros de altura— presentan una probabilidad de subsistencia del 95 por ciento.
Entre los principales beneficios ambientales del proyecto destacan:
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Filtración de agua al subsuelo.
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Reducción de la temperatura ambiental hasta en tres grados.
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Generación de espacios para la conservación de fauna urbana.
Especies plantadas y normas ambientales
La especialista detalló que en el CIS se plantaron especies como fresno, pino y acacias, mientras que en el Parque Ecológico se sembraron árboles frutales.
El proceso de reforestación se realizó conforme a normas ambientales y con base en la Paleta Vegetal del Estado de Puebla, priorizando especies adecuadas para el entorno local y el equilibrio ecológico.







