Especialistas del sector privado elevaron ligeramente su previsión de crecimiento para la economía mexicana en 2026, estimando que el Producto Interno Bruto (PIB) aumentará alrededor de 1.46%, una cifra superior a estimaciones previas pero aún moderada para el tamaño de la economía.
El ajuste refleja cierta confianza en la estabilidad macroeconómica y en la resiliencia de sectores como exportaciones manufactureras, comercio y consumo interno. Sin embargo, economistas advierten que el crecimiento sigue limitado por factores como la baja inversión y la incertidumbre internacional.
Analistas señalan que México mantiene oportunidades importantes derivadas del comercio con Estados Unidos y del fenómeno de relocalización de empresas (nearshoring), aunque el verdadero desafío será impulsar productividad e inversión para sostener el crecimiento en los próximos años.







