El presidente de Estados Unidos anunció la destitución de Kristi Noem como responsable de su política migratoria, en lo que representa el primer cambio relevante dentro de su gabinete desde el inicio del actual mandato. La decisión se produjo tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en la ciudad de Minneapolis, hecho que generó fuertes críticas hacia la estrategia de control migratorio.
La salida de Noem fue confirmada por la Casa Blanca junto con el nombramiento del senador por Oklahoma, Markwayne Mullin, quien asumirá el cargo a partir del 31 de marzo. El gobierno busca con este cambio reforzar su enfoque de seguridad y endurecer las medidas relacionadas con el control de la frontera sur.
El caso ha intensificado el debate político en Washington, donde legisladores de ambos partidos discuten el impacto de las políticas migratorias actuales en la seguridad interna del país. Analistas consideran que la decisión podría marcar una nueva etapa en la estrategia del gobierno estadounidense respecto al manejo de la migración irregular.







