Las tensiones derivadas del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel han comenzado a provocar protestas en varios países de Medio Oriente, especialmente en Irak, donde grupos cercanos a Irán han organizado manifestaciones contra la presencia militar estadounidense.
Las protestas se han concentrado principalmente en Bagdad, donde miles de manifestantes intentaron acercarse a la denominada Zona Verde, un área altamente protegida donde se encuentran embajadas y edificios gubernamentales.
Las autoridades iraquíes desplegaron fuerzas de seguridad para evitar que los manifestantes ingresaran a la zona diplomática, ya que existe preocupación por posibles ataques contra instalaciones extranjeras.
El aumento de las tensiones en Irak refleja el impacto regional del conflicto, que podría expandirse a otros países del Medio Oriente si las hostilidades continúan.
Analistas internacionales señalan que la situación podría agravar la inestabilidad política en la región y provocar nuevos enfrentamientos entre grupos armados y fuerzas gubernamentales.







