Un apagón masivo dejó sin electricidad a millones de personas en Cuba, agravando la crisis energética que enfrenta el país.
La falla afectó a gran parte del territorio nacional, generando problemas en comunicaciones, transporte y servicios básicos. La situación ha incrementado la preocupación de la población.
Las autoridades han señalado que el sistema eléctrico enfrenta limitaciones estructurales, agravadas por falta de mantenimiento y escasez de recursos.
El apagón también ha tenido impacto económico, ya que afecta actividades productivas y comerciales en todo el país.
Expertos advierten que estos eventos podrían repetirse si no se realizan inversiones importantes en infraestructura energética.
La crisis en Cuba refleja un problema más amplio en la región: la fragilidad de los sistemas energéticos frente a crisis económicas y políticas.







