El Mundial de Fútbol 2026 será el más grande en la historia del deporte, con un formato ampliado que incluirá 48 selecciones y más de 100 partidos distribuidos en tres países: México, Estados Unidos y Canadá.
Este evento no solo tendrá impacto deportivo, sino también económico y social. Las ciudades sede están experimentando transformaciones en infraestructura, transporte y servicios turísticos.
Se espera un aumento significativo en la llegada de visitantes internacionales, lo que beneficiará sectores como hotelería, comercio y gastronomía.
Sin embargo, también existen preocupaciones sobre la presión que el evento podría generar en los servicios públicos y el costo de vida en algunas ciudades.
Expertos señalan que el Mundial representa una oportunidad histórica para posicionar a la región como un centro global de eventos internacionales.
En este contexto, el torneo se perfila como un catalizador de crecimiento económico y desarrollo urbano.







