Cuando el arte y la filantropía se unen, el impacto trasciende lo estético para convertirse en un motor de cambio social. Así se vivió el evento impulsado por TRIANZALMA, donde cada obra dejó de ser un objeto de contemplación para transformarse en una herramienta de apoyo a madres en situación vulnerable.
La velada tomó un sentido profundo con el mensaje de Abril Regalado, fundadora de TRIANZALMA, quien destacó que el objetivo del encuentro es recaudar recursos para madres que enfrentan la separación de sus hijos por falta de acompañamiento o condiciones económicas.
“Este evento no es solo una exposición de arte, es una forma de transformar el dolor en acción. No hay inversión más valiosa que la familia”, expresó Regalado.
Arte con causa: más que una exposición
El evento de arte y filantropía de TRIANZALMA reunió piezas que representan historias reales, visibilizando problemáticas sociales que afectan a familias.
Uno de los momentos más significativos fue la presentación de “Amor Infinito”, obra central del artista conocido como artista_chingon, una escultura que retrata a una madre abrazando a su hijo.
La pieza se convirtió en el símbolo de la noche, al representar la fortaleza del vínculo familiar frente a la adversidad.
“No busco decorar espacios, pretendo incomodar conciencias y provocar reflexión”, afirmó el artista, quien además es exboxeador.
Un mensaje que conecta con la sociedad
Entre conversaciones y expresiones artísticas, el evento dejó claro que el arte con causa social en Puebla puede generar conciencia y acción.
Cada pieza funcionó como un puente entre el talento artístico y una problemática real, recordando que el arte también puede ser una vía para reconstruir vínculos familiares.
El encuentro concluyó con un mensaje contundente: cuando el arte se vincula con la filantropía, deja de ser contemplativo para convertirse en una herramienta de transformación social.







