En el marco del Domingo de Ramos, la Agrupación Musical Virgen de la Piedad, perteneciente a la Cofradía de Jesús Nazareno, ofreció un concierto que envolvió a los asistentes en una atmósfera de recogimiento, tradición y profunda emoción.
Bajo la dirección de Abraham Rodríguez, en los metales, y Fernando Rodríguez, en las percusiones, cada pieza fue interpretada con precisión y sentimiento, logrando una conexión inmediata con el público.
El programa se desarrolló en dos bloques claramente definidos. El primero, de corte instrumental, abrió con Santa María de la Esperanza, continuó con Santa María del Camino y alcanzó un momento de gran intensidad con Cinco Llagas, para cerrar con Oh Pecador, dejando en el ambiente una sensación de introspección y solemnidad.
El segundo bloque elevó aún más la experiencia con la participación de la soprano Adriana Alonso Rivera, el contratenor Emmanuel Cacho Rodríguez y el bajo Fabrizio Pardo, cuyas voces dieron vida a interpretaciones cargadas de sensibilidad como Stabat Mater, Cerca de ti, Anima Christi y Nadie te ama como yo, himno de Jesús Nazareno que fue recibido con especial fervor por los presentes.
La cúspide llegó con La Saeta, una interpretación que no solo se escuchó, sino que se sintió en lo más profundo, provocando un silencio reverente seguido de una emotiva respuesta del público.
Así, el concierto se consolidó como una manifestación viva de fe y arte, donde cada nota se convirtió en un puente entre la música y la devoción, dejando una huella imborrable en quienes lo presenciaron.







