Facebook engañó a usuarios sobre privacidad y sobre la manera en que protegía sus datos personales, según la determinación de un jurado de Nuevo México después de un juicio que se prolongó durante dos semanas.
El veredicto representa un nuevo problema legal para Meta y vuelve a colocar en el centro del debate la enorme cantidad de información personal que las plataformas digitales pueden recopilar sobre sus usuarios.
El jurado determinó que Facebook incurrió en múltiples violaciones de la legislación estatal relacionada con prácticas comerciales desleales.
El caso se concentró principalmente en la manera en que la plataforma permitió recopilar información mediante aplicaciones conectadas a Facebook y posteriormente utilizar esos datos con propósitos diferentes a los que muchos usuarios conocían.
Una parte central del proceso estuvo relacionada con una aplicación presentada como un cuestionario académico de personalidad.
Aproximadamente 270 mil personas participaron directamente en ese cuestionario. Sin embargo, el sistema también permitía recopilar determinada información asociada con los amigos de quienes habían utilizado la aplicación.
Esto provocó que la cantidad de personas afectadas fuera considerablemente superior a la cifra de usuarios que habían decidido participar directamente.
La recopilación terminó involucrando datos de aproximadamente 70 millones de usuarios en Estados Unidos y 87 millones de personas alrededor del mundo. Cerca de 350 mil de los afectados se encontraban en Nuevo México.
Muchos de estos usuarios nunca instalaron la aplicación y tampoco autorizaron directamente que su información fuera utilizada mediante este sistema.
Parte de los datos terminó relacionada con Cambridge Analytica, una compañía que desarrollaba perfiles destinados a campañas políticas y que posteriormente desapareció.
La información fue utilizada para construir perfiles de usuarios y desarrollar publicidad política dirigida a grupos específicos durante las elecciones estadounidenses de 2016.
El caso se convirtió con el paso de los años en uno de los mayores ejemplos sobre los riesgos asociados con la recopilación masiva de información en redes sociales.
Facebook tuvo conocimiento de problemas relacionados con el uso de estos datos desde 2015, mientras que la controversia se hizo ampliamente conocida por el público en 2018.
Facebook engañó a usuarios sobre privacidad, según el jurado, porque las prácticas reales de la plataforma no coincidieron adecuadamente con la protección que los usuarios creían tener.
Todavía falta definir la cantidad económica que Meta deberá pagar como consecuencia del veredicto.
La Fiscalía de Nuevo México ha solicitado que se considere una sanción máxima de hasta 5 mil dólares por cada infracción reconocida dentro del proceso.
La cifra final dependerá de la decisión del juez y de la manera en que se contabilicen las infracciones.
El caso también forma parte de una presión regulatoria y judicial cada vez mayor sobre las grandes plataformas tecnológicas.
Gobiernos de diferentes países están intentando establecer reglas más estrictas sobre privacidad, publicidad digital, protección de menores y utilización comercial de información personal.
Durante años, el modelo de negocio de muchas redes sociales se ha basado en ofrecer servicios gratuitos mientras recopilan datos que permiten mostrar publicidad mucho más específica.
La información relacionada con intereses, ubicación, hábitos digitales y comportamiento puede tener un enorme valor comercial.
El problema aparece cuando los usuarios desconocen hasta qué punto sus datos pueden ser compartidos o utilizados por compañías externas.
El caso demuestra que aceptar determinadas condiciones dentro de una plataforma no necesariamente significa que una persona comprenda todo el recorrido que puede seguir su información.
Facebook engañó a usuarios sobre privacidad y el nuevo fallo puede fortalecer otros procesos que buscan exigir una mayor responsabilidad a las empresas tecnológicas.
Para millones de usuarios, la decisión también funciona como un recordatorio de que la información compartida en internet puede tener consecuencias mucho tiempo después de haber sido recopilada.
El resultado final del proceso será observado de cerca porque puede establecer nuevas referencias sobre las sanciones económicas aplicables cuando una plataforma no protege correctamente los datos de sus usuarios.







