Tormenta golpea el noreste de Estados Unidos y deja al menos una persona muerta después de varios días de fuertes lluvias, vientos e inundaciones que afectaron una amplia zona desde la costa media del Atlántico hasta Nueva Inglaterra.
El fenómeno comenzó a debilitarse este lunes 28 de septiembre después de provocar sus mayores impactos durante el fin de semana.
La víctima murió en Brooklyn después de ser alcanzada por un árbol que cayó mientras caminaba por un estacionamiento durante las fuertes ráfagas registradas el sábado.
El sistema meteorológico también provocó importantes interrupciones eléctricas.
En algunos momentos del sábado más de 100 mil hogares y negocios permanecieron sin servicio en diferentes estados del noreste.
Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Massachusetts, Rhode Island y Pennsylvania estuvieron entre las zonas donde se registraron cortes.
Los equipos de emergencia trabajaron durante el fin de semana para retirar árboles, reparar líneas eléctricas y atender comunidades afectadas.
Tormenta golpea el noreste de Estados Unidos también con fuertes consecuencias para el transporte aéreo.
Más de 400 vuelos fueron cancelados durante el sábado y miles registraron retrasos en diferentes aeropuertos de la región.
El aeropuerto Logan de Boston estuvo entre los más afectados por las condiciones meteorológicas.
Los retrasos también generaron conexiones perdidas y cambios de itinerario para miles de pasajeros que viajaban durante el fin de semana.
Nueva York y Nueva Jersey habían declarado previamente estados de emergencia en diferentes zonas ante el riesgo de inundaciones y daños provocados por el viento.
Las autoridades también reforzaron sus centros de coordinación para responder rápidamente en caso de que las interrupciones eléctricas aumentaran.
Las inundaciones costeras fueron uno de los principales problemas.
Varias carreteras de Nueva Jersey quedaron cubiertas por agua y algunas comunidades costeras recomendaron evacuaciones voluntarias durante los momentos de mayor riesgo.
La combinación entre lluvia, fuertes oleajes y mareas elevadas dificultó el drenaje natural de diferentes zonas próximas al océano.
Los vehículos quedaron atrapados en algunas calles mientras residentes y negocios intentaban proteger propiedades frente al avance del agua.
Tormenta golpea el noreste de Estados Unidos con un fenómeno conocido como nor’easter, un sistema costero capaz de producir fuertes vientos y precipitaciones en la costa oriental.
Estas tormentas pueden desarrollarse durante diferentes épocas del año, aunque su intensidad puede variar considerablemente dependiendo de la temperatura del océano y las condiciones atmosféricas.
Durante este episodio, la trayectoria lenta permitió que algunas zonas permanecieran durante horas bajo condiciones adversas.
Este lunes la situación comenzó a mejorar y las principales áreas de Nueva York, Long Island y Nueva Jersey esperaban condiciones más secas durante la tarde.
Sin embargo, todavía permanecen algunas alertas de inundación costera desde sectores de Virginia, Maryland y Delaware hasta Massachusetts.
Las autoridades también mantienen vigilancia sobre Massachusetts y Rhode Island debido a la posibilidad de lluvias adicionales sobre suelos que ya están saturados.
En algunas zonas costeras del norte, las olas podrían alcanzar alturas importantes antes de que el sistema termine de alejarse.
Las ráfagas de viento también continúan durante este lunes, aunque con menor intensidad que durante el fin de semana.
La recuperación puede necesitar varios días en las comunidades donde árboles, cables y carreteras resultaron dañados.
Las compañías eléctricas deberán completar reparaciones antes de restablecer completamente el servicio en todas las zonas afectadas.
Los aeropuertos también necesitan recuperar la normalidad después de cientos de cancelaciones y miles de retrasos.
Cuando se produce una alteración de esta magnitud, sus efectos pueden continuar incluso después de que mejora el clima porque aviones y tripulaciones quedan fuera de sus posiciones habituales.
La tormenta también vuelve a poner atención sobre la vulnerabilidad de las grandes ciudades costeras ante lluvias intensas y mareas elevadas.
Nueva York, Boston y otras ciudades del noreste concentran millones de habitantes y una enorme cantidad de infraestructura cerca del océano.
Tormenta golpea el noreste de Estados Unidos y aunque este lunes los peores efectos parecen haber terminado, las autoridades continúan recomendando precaución en zonas costeras.
El episodio deja al menos una víctima, daños materiales, cortes de electricidad y una fuerte alteración del transporte regional.
La recuperación continuará mientras el sistema se desplaza hacia el Golfo de Maine y las condiciones comienzan gradualmente a estabilizarse durante el martes.







