Estados demandan a la EPA por emisiones después de que una coalición integrada por 21 estados y diferentes gobiernos locales iniciara una acción judicial para intentar revertir la eliminación de límites climáticos aplicados a centrales eléctricas de carbón y gas natural.
La demanda fue presentada contra la administración federal y busca que un tribunal revise la decisión de la Agencia de Protección Ambiental de retirar una de las principales regulaciones destinadas a reducir emisiones de gases de efecto invernadero provenientes del sector eléctrico.
Nueva York encabeza el grupo de estados participantes. También aparecen California, Arizona, Colorado, Connecticut, Illinois, Massachusetts, Michigan, Nueva Jersey, Nuevo México, Carolina del Norte, Oregon, Washington y otros gobiernos estatales
La coalición incluye además al Distrito de Columbia y ciudades como Nueva York, Chicago y Denver.
Los demandantes consideran que eliminar la norma puede aumentar considerablemente las emisiones producidas por centrales que utilizan combustibles fósiles y retrasar durante años los esfuerzos para reducir la contaminación climática.
Estados demandan a la EPA por emisiones mientras el Gobierno federal sostiene que las regulaciones anteriores generaban costos excesivos para empresas eléctricas y consumidores.
La EPA calcula que eliminar las reglas puede representar ahorros superiores a 300 mil millones de dólares para la industria durante los próximos años.
La administración también considera que cada empresa debe disponer de mayor libertad para decidir cuándo mantener o cerrar instalaciones dependiendo del costo de producir electricidad.
El argumento económico se concentra especialmente en centrales de carbón y gas que tendrían que invertir grandes cantidades para cumplir con límites más estrictos.
Las autoridades federales sostienen que estas inversiones podrían terminar reflejándose en las tarifas pagadas por los consumidores.
Los estados demandantes presentan una interpretación diferente. Consideran que cualquier análisis económico también debe incluir costos relacionados con contaminación, enfermedades y daños provocados por el cambio climático.
Las centrales alimentadas con carbón y gas continúan siendo una fuente importante de dióxido de carbono y otros contaminantes dentro de Estados Unidos.
La demanda fue presentada ante la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia, uno de los tribunales que normalmente analiza controversias relacionadas con regulaciones federales.
Estados demandan a la EPA por emisiones argumentando que la agencia abandonó los límites existentes sin evaluar adecuadamente alternativas que permitieran reducir contaminación sin imponer cargas excesivas al sector eléctrico.
Los demandantes también han anunciado su intención de iniciar otra acción relacionada con la falta de regulación sobre emisiones provenientes de numerosas plantas que utilizan gas natural.
El conflicto forma parte de una transformación más amplia de la política climática estadounidense.
Durante administraciones anteriores se intentó utilizar regulaciones federales para acelerar la reducción de combustibles fósiles y aumentar la participación de fuentes con menores emisiones.
La actual administración considera que algunas de estas políticas perjudican la producción energética y limitan innecesariamente el uso de carbón y gas.
El resultado es una confrontación cada vez mayor entre el Gobierno federal y estados que mantienen objetivos climáticos propios.
California y Nueva York, por ejemplo, mantienen programas estatales destinados a reducir emisiones incluso cuando las reglas federales avanzan en otra dirección.
Esto puede producir un sistema energético con diferencias importantes entre regiones. Algunos estados pueden acelerar la transición hacia energías renovables mientras otros mantienen durante más tiempo centrales de combustibles fósiles.
Estados demandan a la EPA por emisiones mientras el Tribunal Supremo también se prepara para analizar otro caso importante relacionado con responsabilidad climática.
En esa controversia, autoridades locales de Colorado buscan que empresas petroleras y gaseras contribuyan económicamente a pagar daños relacionados con fenómenos asociados con el cambio climático
La combinación de ambos procesos demuestra que los tribunales están adquiriendo una influencia creciente sobre la política ambiental estadounidense.
Decisiones judiciales pueden determinar qué autoridad tiene la EPA para limitar emisiones y hasta dónde pueden llegar estados y ciudades cuando consideran insuficiente la respuesta federal.
La controversia también tiene consecuencias internacionales porque Estados Unidos continúa siendo una de las economías con mayores emisiones del planeta.
Las decisiones tomadas sobre el sector eléctrico estadounidense pueden modificar el ritmo global de reducción de gases de efecto invernadero.
También afectan las expectativas de empresas que invierten en energía renovable, gas natural, carbón, almacenamiento eléctrico y nuevas tecnologías.
Las compañías necesitan prever qué regulaciones estarán vigentes durante décadas para decidir si construyen nuevas instalaciones o modernizan plantas existentes.
Cambios constantes entre administraciones pueden aumentar la incertidumbre y retrasar inversiones de gran escala.
Estados demandan a la EPA por emisiones mientras el país mantiene simultáneamente una fuerte expansión de la demanda eléctrica debido a centros de datos, inteligencia artificial, nuevas fábricas y electrificación.
La necesidad de producir más electricidad hace que la discusión sea todavía más compleja. El sistema necesita aumentar rápidamente su capacidad sin generar costos energéticos difíciles de asumir para hogares y empresas.
La cuestión central será determinar cuánto peso deben tener los costos climáticos frente a los costos inmediatos de generación eléctrica.
La demanda puede tardar meses o incluso años en resolverse y probablemente tendrá nuevas etapas judiciales.
Mientras tanto, estados y ciudades intentarán mantener sus propias políticas ambientales y el Gobierno federal continuará promoviendo una estrategia energética con mayor espacio para carbón y gas.
Estados demandan a la EPA por emisiones y convierten nuevamente a los tribunales en uno de los principales escenarios de la política climática estadounidense.
El resultado puede definir durante años el alcance de las regulaciones sobre centrales eléctricas y la velocidad con la que una de las mayores economías del mundo reduce sus emisiones de gases de efecto invernadero.






