Remesas a México caen 3.6% durante agosto frente al mismo mes de 2025 y terminan una racha de seis meses consecutivos de crecimiento. Los recursos enviados desde el extranjero alcanzaron 5 mil 452 millones de dólares, de acuerdo con los datos más recientes del Banco de México.
El resultado representa una señal de moderación para una de las principales fuentes de recursos que reciben millones de familias mexicanas. Aunque la cantidad continúa siendo elevada, el comportamiento mensual muestra que el ritmo excepcional observado durante años comienza a perder fuerza.
Durante julio habían ingresado aproximadamente 5 mil 570 millones de dólares. Esto significa que entre julio y agosto las remesas disminuyeron alrededor de 2.1%
A pesar de la caída, agosto fue el cuarto mes consecutivo en el que México recibió más de 5 mil millones de dólares mediante este mecanismo. Esta cifra demuestra que los envíos de migrantes continúan teniendo un peso considerable dentro de la economía nacional.
Remesas a México caen 3.6% mientras el acumulado de los primeros ocho meses mantiene todavía un crecimiento positivo. Entre enero y agosto ingresaron aproximadamente 41 mil 802 millones de dólares.
Durante el mismo periodo del año anterior habían ingresado alrededor de 40 mil 903 millones de dólares. La diferencia representa un crecimiento acumulado cercano a 2.2%, incluso después del retroceso registrado durante agosto.
La importancia de estos recursos puede observarse al compararlos con otras fuentes de divisas. Durante el mismo periodo, las exportaciones petroleras mexicanas generaron alrededor de 14 mil 300 millones de dólares.
Esto significa que las remesas acumuladas durante los primeros ocho meses fueron varias veces superiores a los ingresos provenientes de las exportaciones de petróleo.
Sin embargo, el valor total en dólares no cuenta toda la historia. Para las familias receptoras también importa cuánto pueden comprar esos dólares después de convertirlos a pesos y enfrentar el aumento de precios.
El poder adquisitivo de las remesas acumuló en agosto aproximadamente 15 meses consecutivos de deterioro. El efecto combina inflación y movimientos del tipo de cambio, dos factores que pueden reducir el valor real del dinero que llega desde el extranjero.
Al considerar el tipo de cambio y descontar la inflación, el poder de compra de los recursos recibidos durante agosto habría sido aproximadamente 14.7% menor que un año antes
Este dato es especialmente importante porque una familia puede recibir la misma cantidad de dólares y aun así tener menos capacidad para pagar alimentos, vivienda, transporte o servicios después de convertirlos a moneda nacional.
El comportamiento de las remesas depende principalmente de la situación laboral de los mexicanos que viven fuera del país. Estados Unidos continúa concentrando una parte muy importante de esos trabajadores y, por lo tanto, cualquier cambio en su economía puede afectar directamente los envíos.
Las políticas migratorias estadounidenses también generan incertidumbre. Una mayor presión sobre trabajadores sin estatus migratorio regular puede modificar decisiones sobre empleo, ahorro y transferencias de dinero hacia México.
Remesas a México caen 3.6% en un momento en el que también existen fuertes movimientos en el tipo de cambio. Un peso más fuerte reduce la cantidad de moneda nacional que recibe una familia por cada dólar enviado, mientras que una depreciación puede aumentar esa cantidad.
Esta relación ayuda a explicar por qué analizar únicamente el flujo en dólares puede generar una imagen incompleta sobre las condiciones económicas de los hogares receptores.
Durante agosto se realizaron aproximadamente 13.2 millones de operaciones de remesas. El promedio recibido por transferencia se ubicó cerca de 412 dólares. El Economista
El número de operaciones resulta fundamental porque permite saber si el crecimiento se debe a que existen más transferencias o a que cada envío tiene un valor mayor.
Los recursos llegan a millones de hogares y tienen un impacto particularmente importante en estados y comunidades donde existe una larga tradición migratoria hacia Estados Unidos.
En algunos municipios, las remesas representan una parte considerable del ingreso familiar y ayudan a financiar consumo diario, vivienda, educación, salud e incluso pequeños negocios.
Por esta razón, una desaceleración prolongada podría tener efectos sobre el consumo local. Cuando las familias reciben menos recursos, suelen reducir primero aquellos gastos que no consideran esenciales.
Sin embargo, los niveles actuales todavía permanecen históricamente elevados. La reducción de agosto no significa que los flujos hayan entrado necesariamente en una caída profunda.
Especialistas consideran que los datos pueden representar una normalización después de varios años de crecimiento excepcional. La evolución de los próximos meses será necesaria para determinar si se trata de un ajuste temporal o del comienzo de una tendencia más prolongada.
Las condiciones del empleo estadounidense serán uno de los principales factores a seguir. Cuando los trabajadores mexicanos mantienen empleo e ingresos estables, normalmente conservan también su capacidad para enviar dinero a sus familias.
Otro elemento será la política migratoria. Cambios en deportaciones, permisos laborales o vigilancia dentro de Estados Unidos pueden modificar el comportamiento de millones de trabajadores migrantes.
Remesas a México caen 3.6% pero continúan siendo un soporte fundamental para el consumo de millones de hogares. La combinación entre una reducción anual del flujo y una pérdida de poder adquisitivo merece especial atención.
El desafío para las familias será que los recursos puedan conservar suficiente capacidad de compra frente al costo de vida. Para la economía mexicana, el reto es reducir la dependencia de ingresos provenientes del exterior mediante mejores oportunidades laborales dentro del país.
El cierre de 2026 permitirá conocer si las remesas pueden mantener su crecimiento acumulado positivo o si agosto marca el comienzo de un periodo más débil después de varios años de cifras históricas.







